Tel: 829-256-9034 | Mail: info@culturadominicana.com.do

Mayobanex Vargas y Vargas

0

HOY / 13 DE ENERO DE 2017 / POR PEDRO ROMERO CONFESOR

Todavía conservo en mi memoria la tarde de un viernes que calculo en 1959, que una vez en casa de mi padre de crianza Dr. Pablo Confesor regresando de Ciudad Trujillo, hoy Santo Domingo, fui informado de que entre las expedicionarios provenientes de Cuba, llegados a Constanza, se encontraba un bonaero que no sabían quién era. Momento después, mi tío me encargó asistir en su representación al día siguiente a la actividad en el Partido Dominicano a que había sido invitado. Asistí a la hora indicada, siete en punto de la noche, y minutos después hizo su entrada y nos pusimos todos de pies, el General J. Arismendy Trujillo que ocupó la presidencia del acto a cuyos lados estaban el Presidente del Partido, Don César Ares Maldonado y demás autoridades, en medio de un silencio absoluto.

Inmediatamente después, la Banda Municipal de Música interpretó el Himno Nacional. Terminado, subió a la tribuna el General Trujillo, que fue el único orador oficial y señaló que rebeldes comunistas provenientes de la Cuba de Fidel Castro, habían invadido el país por varios sitios, incluyendo las lomas de Constanza y que entre los cuales se encontraba Mayobanex Vargas. Muchos nos sorprendimos. Entonces intervinieron en protesta varios oradores, entre ellos, un hermano – no recuerdo cuál- del propio Mayobanex, pronunciándose en el mismo tenor, supongo que evitando la persecución de él y su familia.

En Bonao se supo, que su padre Don Negrito Vargas había ido a casa del General, que éste lo había recibido y prometido salvar la vida de su hijo al tiempo en que lo mandó a buscar a la casa que su mencionado padre tenía en su finca de los Guásaros, ubicada en las estribaciones de la montaña de Blanco con Don Amadeo Pellice y con Jacobo Jorge, esposo de una hermana de la esposa de Petán y que una vez en la ciudad fue recibido por éste en Villa Olga, su oficina en Bonao, y enviado a Constanza al Comandante militar que dirigía las tropas del ejército, General Santo Mélido Marte.

Después, luego de remitido a la Jefatura de la Aviación Militar Dominicana en San Isidro, de donde fue trasladado a la cárcel de La Victoria, a donde Críspulo Genao Piña y quien esto escribe fuimos a verlo. Una vez allí, un oficial nos recibió, le entregamos la cédula y la palmita e identificados formalmente nos permitió – sacado de la celda- ir a verlo. Se sorprendió por el peligro que esto implicaba. Aprovechamos y le preguntamos todo: desde cómo salió del país -tan difícil en la época- hasta los pormenores de su viaje a Cuba. Nos dijo, que el Dr. Marino López instrumentó como Notario Público, el acto en que Don Amable Vargas, su pariente cercano, le firmó como garante al Consulado de que no sería carga para el gobierno de los Estados Unidos. Así obtuvo la visa y salió para Miami de donde pocos días después voló a New York, donde su tía Aniana Vargas lo recibió, se lo llevó donde vivía y lo presentó a la principal agrupación local antitrujillista a la que se incorporó.

Ganada la confianza y llenadas las formalidades por el grupo, poco tiempo después Cubana de Aviación los condujo a Cuba, en cuyas montañas de Pinar del Río recibió fuerte entrenamiento, para de ahí meses después ponerlo en práctica en la de Constanza, disputándose entrambas en cuál de las dos pasó más hambre y más trabajo aunque en las de Constanza, rodeado de guardias entrenados que lo perseguían fue peor, en razón de que si no perdió la vida, fue porque gran parte de las montañas las conocía. El espacio de que dispongo no me permite narrar todo lo que nos dijo.

Regresó a casa de sus padres donde acudió a saludarle casi todo Bonao y a su campo donde llevó una vida tranquila. Cuando asumió el profesor Juan Bosch la presidencia de la República lo nombró Cónsul en Aruba. A la caída de éste volvió a Bonao donde años después, tras “Los Doce Años”, siendo yo Consultor Jurídico del Poder Ejecutivo fui a visitarlo; observé que no vivía en condiciones adecuadas de lo cual informé al Presidente Balaguer. Aunque no lo suficiente, su condición mejoró.

Muy enamorado como lo fue siempre, conquistó a la joven Ramona Gutiérrez, ahora Magistrada, con la cual procreó tres hijos, dos hembras y un varón, de los cuales tengo el honor de ser padrino de bautizo; pero hay un momento que resultó muy doloroso para mí, como lo es todavía. Recibí una invitación del Honorable Ayuntamiento Municipal de Bonao para que asistiera al acto del 30 de octubre de 2003, en que el Consejo Edilicio inauguraba el Monumento en honor a los Héroes de Bonao que se habían destacado en la lucha que el país sostuvo en contra de Trujillo y de su régimen. Cuando llegaba a mi pueblo, pasé primero que nada por el monumento, vi quienes eran los homenajeados y mi sorpresa fue que no estaba el nombre de Mayobanex. Incómodo salí directo a casa de éste, que vivía en la Urbanización Nicolás Concepción para saber cómo se sentía con ese hecho y pretender hacerle una manifestación de desagravio. “Compadre- me dijo- no le haga caso, mi lucha no fue para eso”. No asistí al acto. Suerte que ahora el Honorable Presidente de la República, Lic. Danilo Medina, a su muerte declaró mediante Decreto del Poder Ejecutivo, tres días de Duelo Nacional, la Academia Dominicana de la Historia, la Fundación de Héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo, igual que otras instituciones cívicas del país le rindieron máximos honores, lo que no libera al Ayuntamiento del Municipio que lo vio nacer de tener la nobleza de colocar su nombre en el sitio de mayor relieve del citado monumento, como forma de resarcir esa falta incalificable.

Cuando en su último internamiento fui con mi esposa a visitarlo en su lecho de enfermo, contento cuando nos vio, dijo que nos esperaba.

Habló tanto, que una de los médicos que lo atendía lo mandó a permanecer callado aunque siguió. Me expresó que no me preocupara, que ese cáncer no lo vencería. Nos fuimos y supe después que a mediados de semana lo visitó el Obispo Monseñor Camilo y lo confesó. Al día siguiente ya en la madrugada, un infarto fulminante lo encontró dormido. Que descanse en paz.

Share.

About Author

Leave A Reply