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El punto ciego de la Historia

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El_punto_ciego_de_la_HistoriaLISTÍN DIARIO / 12 DE DICIEMBRE DE 2015 / POR HOMERO LUIS LAJARA SOLÁ

 “Todo lo que se escribe sobre lo actual, está fatalmente condenado a revisión”.
-Américo Lugo-

Hace algún tiempo visité el Museo Memorial de la Resistencia Dominicana donde leí, en el último párrafo de la secuencia titulada “La Reelección de Balaguer en 1974”, juicios de valor concernientes a mi padre, el extinto vicealmirante Luis Homero Lajara Burgos, los cuales considero inexactos. Citamos:

“A causa de la permanente situación de represión contra las actividades de la oposición que arrojaban ya en abril varios muertos y decenas de heridos y  amenazas de muerte de sus candidatos, el grupo de partidos del Acuerdo de Santiago se vio obligado a retirarse de los comicios, y Balaguer, para legalizar el proceso comicial, asistió a la cita electoral teniendo como único contendiente el excontralmirante trujillista Luis Homero Lajara Burgos, presidente de un partido fundado para la ocasión: Partido Demócrata Popular (PDP)”.

Primeramente, deseo dejar claramente establecido que Luis Homero Lajara Burgos era un militar profesional al servicio de la nación, no de Trujillo; a quien con apenas 39 años de edad, en el 1959, le frustraron su carrera militar al ser desconsiderado por el propio dictador, cuando este oficial naval, que contaba con estudios en los EEUU e  Inglaterra, sin haber sido nunca incondicional de nadie, se destacó más de lo permitido en un régimen totalitario.

Por sus posiciones institucionales, fue destituido de  sus cargos en dos ocasiones: primero, como Jefe de Estado Mayor de la Marina de Guerra y degradado (en violación flagrante de la ley), al rango de Capitán de corbeta (mayor), y también como  Jefe de la Policía Nacional, por no cumplir órdenes que manchasen su nombre.

Posteriormente, fue cancelado de las Fuerzas Armadas por instrucciones directas de Rafael Leónidas Trujillo, por lo que entiendo que su caso amerita una  justa ponderación histórica para evitar que el paso por la vida pública de un hombre honorable quede contaminado de falsedades en los archivos perennes  del infalible y a veces misterioso tribunal supremo de la historia.

Todo el que conoció al almirante Lajara Burgos, sabe que fue un militar ejemplar que nunca manchó sus manos de sangre ni peculado, y que desde la época post Trujillo estuvo siempre al servicio  de los  mejores intereses de la democracia. Ejemplo de ello, fue su vinculación directa con un contragolpe para reponer el gobierno del presidente Juan Bosch, hecho que lo condujo a la cárcel. De manera que, el calificativo de “excontralmirante trujillista” es inocuo, inexacto e injusto, de acuerdo a la verdad histórica.

Para quienes no lo sepan o recuerden, mi padre fue Jefe de Seguridad Nacional del gobierno del presidente Constitucional, Rafael Molina Ureña, es decir, en lo que consideraba la verdadera trinchera del honor y la dignidad con la constitucionalidad mancillada, siendo el militar de mayor grado que participó en los hechos de Abril de 1965, como bien señala el listado anexo del ilustre escritor Bernardo Vega, en su libro: “El peligro comunista en la Revolución de Abril. ¿Mito o realidad?”.

Él fue punta de lanza y escudo de muchos políticos, empresarios y altos jefes militares que no se atrevían a decir y hacer cosas, muchos de los cuales, bajo el manto encubridor de la noche,  lo visitaban -en su residencia-con fardos de documentos que incriminaban a sus adversarios, sobre actos de corrupción, amarres políticos indelicados, entre otras maquinaciones, y al final de la travesía las denuncias, cuando convenía,  le eran atribuidas a él.

 

Participación de Luis Homero
Lajara Burgos en polémicas elecciones de 1974

Desde 1961, como creyente de la toma del poder por la vía democrática, ya mi padre era miembro del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), cuando el profesor Juan Bosch  llegó al país con su Proyecto de Nación.

Su compromiso con el boschismo llegó a tal nivel que cuando el doctor Joaquín Balaguer arribó del exterior,  en el año de 1965, lo invitó a unirse a su equipo de  campaña, y  le dijo: “venga a trabajar conmigo, que usted y yo somos de la guardia vieja”, a lo que el almirante Lajara le contestó: “Gracias por su ofrecimiento, pero ya hice compromisos con Bosch”.

Lajara Burgos aspiraba a participar como candidato a la presidencia por el PRD en los comicios de 1970, lo cual está reseñado en el periódico Listín Diario de fecha 14 de junio de 1969, página 1 col. 3/8: “El contralmirante retirado Luis Homero Lajara Burgos, quien es miembro del Partido Revolucionario Dominicano, reiteró que será escogido por su partido para la candidatura a la Presidencia de la República”.

En comunicación, fechada 3 de marzo de 1969, el profesor Juan Bosch, desde Benidorm-España, le manifestó a Lajara Burgos,  cinco años antes de las elecciones de 1974: “Si tú lanzas tu candidatura yo le diría al Partido y al país cual es el juicio que tengo de ti; que eres un dominicano patriota y honesto y que eres un perredeísta ejemplar”.

En la convención del PRD celebrada en el pre-electoral año de 1969, donde se determinó la abstención, con el argumento de no ir a un “matadero electoral”, mi padre entendió que le habían tronchado sus aspiraciones presidenciales y que, entre el Dr. José Francisco Peña Gómez y él, había ciertos acuerdos que  no se cumplieron.

Después de una entrañable amistad entre Peña Gómez y Lajara Burgos,  tuvieron  serias diferencias, ya que este último entendía que contaba en esa época, dentro del PRD, con base social y apoyo, y fue traicionado, haciendo zozobrar sus aspiraciones presidenciales con amplias posibilidades de triunfo. A partir de entonces hubo una rivalidad entre Lajara Burgos, Peña Gómez y Juan Bosch, cuyas interioridades pocos conocen, por estar esta circunstancia en un punto ciego de la historia.

Vinculado a la referencia precedente, fue publicado en el diario digital acento.com, en fecha 24-12-2012, bajo la firma del Lic. Felipe Ciprián, un artículo  sobre el cual reseñamos un fragmento del mismo: “De las elecciones de ese año (refiriéndose a Bosch)  nada dijo y como sabemos, su regreso al país supuso un corte radical con el coqueteo que mantenía José Francisco Peña Gómez, secretario general del PRD, con el excontralmirante Luis Homero Lajara Burgos, quien con unos encendidos discursos por “Tribuna Democrática”, a través de Radio Comercial, se perfilaba como el candidato presidencial que opondría el partido blanco a la repostulación de Balaguer”.

Mucha gente sabe que esas intrigas fueron manipuladas por supuestos amigos de ambos (Peña y Lajara), incluyendo funcionarios del gobierno del conservador Balaguer. Estratégicamente les convenía que esa enemistad fuera  atomizada y que perdurara por muchos años, como hicieron con otros líderes políticos más, para con esas divisiones prolongar el poder de Balaguer. Este relato, inédito, demuestra que las aspiraciones presidenciales de Lajara Burgos, no “fueron fabricadas de repente” en 1974.

También es bueno recordar que el Partido Demócrata Popular (PDP), fue fundado por Luis Homero Lajara Burgos,  el 23 de mayo de 1970, al éste renunciar del PRD, por no aceptarse en la Convención de 1969 su estrategia de la “Cuarta Posición”, la vía electoral para alcanzar el poder, y reconocido por la Junta Central Electoral (JCE) el 10 de diciembre de 1973; lo que significa que para  mayo de 1974, Lajara Burgos  tenía trece años de ejercicio político activo y cuatro con su partido. Esta es la versión apolítica del nacimiento del PDP, y no como se  insertó, quizás de manera inadvertida,  en un mural del citado museo: “partido fundado para la ocasión”.

Luis Homero Lajara Burgos, quien pertenecía a la generación de políticos idealistas y frugales de los 60s, 70s y finales de los 80s, que no amasaba fortunas, colecciones de carros y relojes de lujos, villas, ni poseían helicópteros, participó en las elecciones de 1974, entendiendo que era su deber patriótico, en circunstancias azarosas, donde los  grupos  civiles extremistas y de militares politizados de los llamados 12 años de Balaguer, estaban dispuestos a todo lo inaudito.

En esos días de mayo de 1974, él no se reunió con Balaguer, a quien combatía por los medios de comunicación masiva, ni con funcionarios o dirigentes del partido oficial; sí con una comisión del PRD, el 14 de mayo, presidida por don Manuel Fernández Mármol, quienes gestionaron sin éxito el retiro de la candidatura de mi desterro padre, y en la noche de ese día con los generales Neit  Nivar Seijas y Rafael de Jesús Checo.

Se habla con falsedad cuando se dice que Lajara Burgos legalizó la elección de 1974, ya que en esa ocasión la Junta Central Electoral (JCE), publicó lo siguiente: “La Junta Central Electoral (JCE) aseguró que las elecciones serán celebradas aun cuando participe un solo partido” (ver periódico El Caribe, 15 de mayo de 1974, página 1 col. 1/3).  Mi padre pensaba que bajo esas circunstancias, si él se retiraba se produciría un golpe de Estado o Balaguer se quedaba con sangre y más reprensión.

Debido a que algunos  han querido convertir en un hecho mefistofélico, la actuación de Lajara Burgos en las elecciones de 1974, la desinformación, omisiones y desatinos han ido creando un punto ciego en la historia dominicana, por lo que entiendo que ya es hora de decir la verdad, ¡¡¡y aquí está dicha!!!

El autor es miembro fundador del Círculo Delta         

fuerzadelta3@gmail.com

 

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