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Historia de los Hospitales Militares Dominicanos (I)

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El Hospital de Bari. (Fuente Externa)

El Hospital de Bari. (Fuente Externa)

EL CARIBE / 03 OCTUBRE 2015 / HISTORIA DE LA MEDICINA / POR HERBERT STERN

En el siglo XIX el Hospital Militar era el principal centro de salud de la ciudad de Santo Domingo, debido en parte a la necesidad de socorrer a los heridos en las diferentes contiendas en el país. El centro sanitario fue trasladado en el 1890 a un edificio contiguo a la Fortaleza Ozama. Los muros del antiguo Hospital San Nicolás de Bari fueron derribados en 1911, al considerar el ayuntamiento que eran un peligro para la ciudadania. El 16 de septiembre de 1846, durante el gobierno del general Pedro Santana, en Santo Domingo se dispuso un Reglamento para los Hospitales Militares, refrendado por el Secretario de Estado en los Despachos de Hacienda, Comercio y Relaciones Exteriores.

Entre las normas a aplicar por este Reglamento vemos que entre los artículos 19 al 24 se encuentra la figura del Juro Médico. Así, al doctor Pedro Delgado, uno de los principales de la época, el Juro Médico le otorga en 1844 el nombramiento de médico de tercera clase; en 1845 como médico de segunda clase y, en 1860, como Médico Jefe del Hospital Militar, y por ello, Presidente del Juro Médico.

Una de las obligaciones que tenían los miembros del Juro era reunirse en los casos de epidemias o enfermedades insólitas, llamando a su seno a los galenos que el Médico en Jefe considerara necesarios, para realizar las autopsias pertinentes y dar a conocer al público el método curativo y preservativo para enfrentar el mal.

En este Reglamento para los Hospitales militares se resalta el hecho de que la labor de las parteras y comadronas no aparece regulada y, que por lo tanto, para ejercer como tales no necesitaban de permiso alguno.

En 1857, durante la presidencia de Buenaventura Báez, se modifica el Reglamento del Hospital Militar de Santo Domingo y, aunque en esta modificación no incluye ni alude al Juro Médico, éste se consideraba aun vigente. En 1867 se promulga un nuevo Reglamento para Hospitales Militares de La República y, en un Adicional, recupera los artículos del Reglamento de 1946 que contenían el Juro Médico, introduciendo algunas variantes.

Durante el Gobierno de Ulises Heureaux se realizó un contrato con el Dr. Guillermo de la Fuente, para cederle el Hospital para instalar una casa de Salud, aportando el Estado un pago mensual y comprometiéndose el Dr. De la Fuente a atender a los militares que lo requirieran. Por este motivo se trasladó el Hospital a un local contiguo a la Fortaleza Ozama hacia el 1890. El Hospital Militar de principios de siglo contaba con unas 90 camas. Las principales patologías que se presentaban eran congestión pulmonar, lesión cardíaca, nefritis, sífilis, bronquitis, cistitis, bubones, tuberculosis, úlcera y prúrigo. Estos datos fueron publicados en la edición del 3 de enero del 1902 del Listín Diario.

En 1899 era el director del Hospital el Dr. Fernando A. Defilló, quien fue sustituido en el 1901 por el Dr. Luis M. Betances. Luego estuvo bajo la dirección el Dr. Rodolfo Coiscou hasta el 1903 y en el 1904 es designado director el Dr. José de Jesús Brenes, quien suspendió el uso de “la negrita”, una caja en la que trasladaban a los fallecidos al cementerio, que se volvía a utilizar una y otra vez. En 1908 es nombrado nuevamente el Dr. Fernando A. Defilló, hasta el 1912 en que se nombra al Dr. Barón Coiscou.

En 1914 el Dr. Arturo Grullón asume la Dirección hasta el 1916, fecha en que el Dr. Heriberto Valdez ocupa ese cargo. Luego de la salida de los norteamericanos en el 1924, el Hospital pasó a dar servicios, tanto a militares como a civiles, bajo el nombre de Hospital Nacional, bajo la dirección del Dr. Ramón de Lara. (continuará).

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