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Ulises (Lilís) Heureaux Level (4)

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DIARIO LIBRE / CRÓNICAS DEL TIEMPO / 10 DE AGOSTO DE 2015 / POR RAFAEL  NÚÑEZ

Ulises Heureaux Level influyó de modo determinante entre los líderes de su generación y en los que surgieron después. Sus huellas prevalecen en la cultura política criolla y su personalidad echó raíces en la idiosincrasia del pueblo dominicano. El método de gobernar como expresión de su recio carácter, entre otros factores no menos importantes, tiene que ser analizado desde la perspectiva del fenómeno político que fue, que supo conjugar una serie de cualidades, escudriñadas por historiadores, ensayistas, comunicólogos y estudiosos de la conducta.

Heureaux, siendo de extracto social bajo, sin instrucción académica y nulo roce social que le permitiese a temprana edad adquirir las herramientas para superar sus debilidades, demostró ser el caudillo más astuto de finales de ese siglo, además del más sanguinario. La historiadora y catedrática de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, Mu-Kien A. Sang, escribió de su personalidad y pensamiento, que luego editó como libro el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), 1987, bajo el título “Ulises Heureaux, biografía de un dictador”. En nuestro propósito de seguir hurgando en el perfil sicológico de este emblemático personaje, interactuamos con la doctora Mu-Kien:

RN.- ¿Cuál es la dimensión política en la que podemos situar al dictador Heureaux?

MKAS. “…Fue indiscutiblemente una de las figuras políticas más sobresalientes en República Dominicana durante los dos últimos decenios del siglo XlX, resultando no solo del apoyo recibido de un sector importante de la clase dominante, sino también por sus cualidades personales: inteligencia, valentía, liderazgo y capacidad de gobernar. Estas cualidades le permitieron vencer las hostilidades políticas y los inmensos obstáculos que se le presentaban.

Desde sus primeras actividades en la vida política nacional, Heureaux se destacó como un verdadero soldado, dispuesto siempre a cumplir con las misiones asignadas. Así lo demostró en las postrimerías de la Guerra de la Restauración, contando apenas con 20 años. Su destacada participación en esa lucha fue gratificada primero con el título de “Restaurador”, otorgado a aquellos soldados que lucharon contra el invasor, y luego designado como teniente. Ganada la guerra contra España, el líder de la gesta, Gregorio Luperón, hizo de Heureaux uno de sus más fieles y cercanos colaboradores. Juntos participaron, hacia 1869, en la invasión del buque El Telégrafo en contra del régimen de Buenaventura Báez. Juntos también combatieron a Cesáreo Guillermo en 1878. Derrocado éste, los Azules asumieron el poder, y Heureaux, que apenas tenía 28 años de edad, fue nombrado Ministro”.

RN.- Fue el general Ulises Heureaux un hombre ambicioso de poder?

MKAS. “Un juicio certero fue el de Pedro Francisco Bonó, quien al mismo tiempo que veía en Heureaux al hombre inteligente, capaz, prudente, militar afortunado y valiente, captaba en él un apetito de poder “.

En 1882, los políticos observadores coinciden en reconocer que las cualidades personales de Heureaux le permitían configurarse como uno de los líderes más connotados no solo del Partido Azul, sino de todo el país.

Para afianzar otras cualidades resaltantes en él, Mu-Kien cita al entonces cónsul francés en República Dominicana, Alphonse Garrus, que definió a Heureaux como uno de los políticos más inteligentes y capaces con que contaba el país: “Hombre probado como conciliador, enérgico, patriota, firme defensor de su partido, de sus derechos, consecuente con sus amigos, leal a su patria, que sabrá defenderla de toda amenaza con valor y dignidad”.

El mismo Heureaux -agrega Mu-Kien-, reconocía su apetito insaciable de poder cuando afirmaba: “Necesito nombre y gloria y en pos de ella van constantemente mis acciones”.

Para esta investigadora, la imagen en torno a la figura del dictador traspasa el marco de sus contemporáneos. Los historiadores, añade Mu-Kien, que se han ocupado del estudio de su figura resaltan la imagen de hombre valiente y líder consumado. Y cita a Emilio Rodríguez Demorizi que lo define como “mozo de fortuna, inteligente y valeroso”, en tanto que Américo Lugo lo califica como “un hombre extraordinario que a todos engañó, a todos venció con ilimitada autoridad”. Mu-Kien hace alusión a la siguiente frase de Heureaux: “El deseo de adquirir infunde en los corazones las mismas pasiones que el deseo de gobernar”.

RN.- ¿Y cómo logra Heureaux que su liderazgo sobreviva por tanto tiempo a pesar de su origen social?

MKAS. “A pesar de su color, de su origen humilde, Ulises Heureaux logra imponer su liderazgo. Este fenómeno puede explicarse entonces por la confluencia de dos factores: el subjetivo, es decir, las extraordinarias cualidades de que le dotó la naturaleza. Y el factor objetivo, o el apoyo de los líderes del partido Azul, de la población en general y de la clase dominante en particular”.

Visto el origen y la personalidad de esta extraordinaria figura, pasemos ahora a analizar su concepción de la política y el ejercicio del poder. Ulises Heureaux no escribió ningún tratado de política; sin embargo, la experiencia acumulada en los 36 años de vida política activa le permitió sistematizar importantes ideas.

Ulises Heureaux fue ante todo un conocedor de la política práctica, de la realidad de su país. Fue, en resumen, un hombre de Estado.

RN.- ¿Era su carácter que sostenía el poder de sus decisiones?

MKAS. “Como hombre de Estado, que ostentó el poder durante largos años, conocía en detalle los privilegios y las dificultades que se presentan. Y sus expresiones lo definen de cuerpo entero cuando afirmó: ‘Comprendo perfectamente hasta qué punto debe u. encontrarse mortificado. Sin embargo, esas son las espinas del poder y por esa razón es que para manosear la política se necesita siempre vestir la mano cuando no de un guante de hierro al menos de uno que tenga escamas para resistir a las ponzoñas de los malos intencionados’.

El dictador aprendió en la práctica que en la actividad política, cada cosa engendra su contraria. Según Heureaux, para ejecutar una acción es necesario conocer en detalle los elementos de la situación, de la realidad y, más aún, de la acción misma; es decir, para exponerlo en conceptos actuales, conocer la coyuntura política”.

RN.- ¿Cree usted que Heureaux era un político más pragmático?

MKAS. “Era un hombre de Estado, un político pragmático que tenía un claro conocimiento de sus objetivos, acciones y alianzas.

Aunque historiadores analizan la figura de Heureaux desde una perspectiva diferente. Aseguran que en el dictador las teorías políticas no tenían cabida. En sus análisis olvidan que la experiencia, el ejercicio del poder, el enfrentamiento cotidiano a diferentes situaciones políticas constituyen una escuela importante en la formación de un jefe de Estado”.

Mu-Kien, para ejemplificar su punto de vista, apela a Harry Hoetink, sociólogo holandés y estudioso de la historia del Caribe, autor de “El pueblo dominicano, 1850-1900”, donde señala que la dictadura de Heureaux se caracterizaba porque: 1) “En el pensamiento de Heureaux, como típico dictador criollo, apenas cabían principios ideológicos”. 2) “Veía la actividad política como artesanía, el aparato político como un artefacto de trabajo, la estructura política como un total delicado, pero estático…” y 3) “El papel del Parlamento en la dictadura criolla estaba de acuerdo con el carácter no ideológico, artesanal del sistema político”.

No hay lugar a discusión: Ulises Heureaux Level impuso su autoridad a través de la influencia que ejerció sobre sus subalternos por sus cualidades de líder, combinadas con su fuerte carácter y espíritu guerrero, pero sobre todo por una coyuntura política: la necesidad que tenía el pueblo dominicano de una figura que le garantizara la paz.

rafaelnuro@gmail.com,

@rafaelnunezr.

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