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Como el Ave Fénix

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LISTÍN DIARIO / 9 DE MAYO DE 2014 /POR CARLOS JULIO FÉLIZ

PEDERNALES

Pedernales, que desde 1980 al 2000 se había mantenido con una población de 21 mil habitantes se ha disparado a más de 30 mil almas.

17 ranchos de Tejamaní fueron el germen de esta comunidad que,  durante el gobierno de Horacio Vásquez, pasó a ser oficialmente colonia en 1927. Cincuenta familias fueron traídas de varios puntos de la región. La mayoría de Duvergé (47), que llevaron su cultura, sus enseñanzas, sus tradiciones y hasta la forma de hablar. Julián y Queté llegaron como novios de Palmar Dulce. Contrajeron matrimonio. Procrearon el primer hijo de Pedernales y le apodaron Colón.

Nadie imaginó que este pueblito, creado como impermeable invento del trujillato, iba a trascender los linderos intercontinentales. Ocurrió cuando el Estado dominicano firmó un contrato con la Aluminium Company of América (ALCOA), en 1945, para la exploración y posterior explotación de la bauxita, materia prima del aluminio, cuyos yacimientos están en Las Mercedes, la meseta más alta de la provincia, a 15 kilómetros del mar.

Se construyó un moderno puerto, en  Cabo Rojo, el de mayor calado del país. Las operaciones de explotación las llevó a cabo Alcoa Exploration Compañy. Se había constituido en la empresa que mayores aportes hizo al fisco nacional. Su gerente, Patrick N. Houson, ocupó tres veces la presidencia de la Cámara Americana de Comercio.

El rápido crecimiento en la economía de la zona provocó que en 1958 Pedernales fuera elevada a categoría de provincia. Había llegado a ser la más segura económicamente del país. Se producían varios vuelos semanales de las compañías Aerovía Quisqueyana y Alas del Caribe. Los empleados eran de los mejores pagados del país. Parecía que se rompían las reglas del capitalismo, respecto a las relaciones de producción. La clase obrera era la dominante.

La gente vivía  bien, y se decía permanentemente que las minas no se agotaban. Pero nadie imaginó lo que sucedería a finales de los años setenta. El mercado de la bauxita cayó en receso y Alcoa partió de Pedernales en 1983, dejando en reserva más de 20 millones de toneladas, aunque de muy bajo contenido de alúmina.

Pedernales pasó de la riqueza a la pobreza, bruscamente. La comunidad pasó a depender de la agricultura, el tráfico ilícito con Haití, la pesca limitada y los escasos empleos públicos. La gente empezó a emigrar, la pobreza campeaba, en cada hogar, y empezó a plantearse como alternativa, un turismo que no acaba de llegar.

Como tabla de salvación llegó la empresa de zona franca, conocida como D.M. Group Internacional. En el año 2000, en medio de una crisis económica y social que rayaba en el extremo. Posteriormente se instaló  la empresa Cementos Andino Dominicanos. Esta última levanta una gigantesca instalación con un edificio de cien metros de altura para una planta de Clinker.

Sus aportes, junto a Ideal Dominicana,  se han  constituido en un gran sostén para la economía de Pedernales. Casi quinientos empleos directos. Su plan bandera, según han planteado sus ejecutivos, ha sido el cambio de más de 500 pisos de tierra por cemento para beneficio de 2500 personas.

Dovemco S.A., una firma que exporta la bauxita, se ha sumado con fuerza a la dinamización de la economía de la zona. Unas 500 personas se beneficiaron de una feria de empleos, entre ellos mecánicos, ayudantes, operadores, etc. El Sindicato de Camioneros ha percibido, según informes de la minera, unos 80 millones de pesos. Y el Patronato local, que se alimenta de la exportación de bauxita, recibió recientemente unos 30 millones de pesos.

En el punto donde convergen las provincias de Pedernales y Barahona soplan nuevos vientos. Estas dos provincias se han convertido en paradigma para la región del Caribe, colocando por demás a la República Dominicana en el mapamundi de la energía a partir del viento, con los imponentes 48 torres de los parques eólicos Los Cocos, propiedad  de la empresa EGE Haina, y el  Quilvio Cabrera, del Consorcio Energético Punta Cana-Macao.

En semana Santa solté el vehículo y aproveché mis ejercicios para caminar el pueblo, una vez más, barrio por  barrio. Calle por calle. Recorrí metro a metro mi otro pueblo, el otro Pedernales. En pocos años mi patria chica ha pasado de una decena de  barrios a unos 25. Las calles de estos nuevos sectores están siendo pavimentadas, por el Gobierno, con cemento. Y se construyen badenes a todo lo largo y ancho del pueblo tradicional.

Se levanta una nueva fortaleza del Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza (CESFRON). Por cierto este organismo ha construido una hermosa caseta en el cruce Pedernales-Cabo Rojo que ha cambiado la cara en ese lugar.  El viajero observa una hermosa vista, tres kilómetros antes de la ciudad, con el proyecto Los Olivares, una hermosa obra del presidente Danilo Medina.

Se han construido las carreteras hacia Aguas Negras (en el último gobierno de Leonel Fernández), y la de Mencía, La Altagracia y Los Arroyos. Se anunció recientemente un malecón. Lo que ha ocurrido en la zona noreste de la ciudad hay que verlo para creerlo. Nuevas escuelas básicas junto a estancias infantiles y un impresionante y moderno Liceo.

Amables lectores y lectoras, tenía que contarle esto porque el que  llega a mi patria chica está viendo a otro pueblo. Un Pedernales que se levanta como el Ave Fénix.

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